Alertan en Huelva sobre la vulnerabilidad de las mujeres desarraigadas

Con motivo de la conmemoración por Naciones Unidas del Día Mundial del Refugiado, la Mesa de apoyo al refugiado que lidera la Diputación de Huelva está celebrando una serie de actividades de sensibilización e información sobre la difícil situación que atraviesa la población refugiada.

En Huelva capital, la vicepresidenta de la Diputación, Mª Eugenia Limón, ha inaugurado en las Cocheras del Puerto una mesa redonda con el título ‘Género y población refugiada’, que ha contado con la participación de dos expertas en la materia.

Limón ha explicado “con esta mesa redonda se pretende poner el foco de atención en la especial situación de doble vulnerabilidad de la mujer en los procesos de migración forzosa”, poniendo sobre la mesa la urgencia de dar una respuesta acorde con esta problemática desde la acción humanitaria. “Dos tercios de las personas en los campos de refugiados son mujeres y tenemos que dar la voz de auxilio, ir de la mano y aunar todos los esfuerzos para garantizar su seguridad y la ayuda humanitaria”.

La Directora General de Mujeres en Zonas de Conflicto, Mila Ramos, ha denunciado que se están vulnerando los derechos humanos y todas las directivas internacionales en favor del asilo, primando cuestiones económicas “vemos al refugiado como enemigo, sin tener en cuenta que cuando viene es porque su vida corre peligro”.

Por su parte, Almudena Velasco, de Cruz Roja, ha ha señalado la necesidad de proteger a las personas, especialmente a las más vulnerables, en situaciones de migración forzosa.

Según un informe de Acnur, la Agencia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, por lo menos la mitad de las personas desarraigadas son mujeres adultas y niñas. Sin contar con la protección de sus hogares, sus gobiernos y en muchos casos de las estructuras familiares tradicionales, las mujeres se encuentran con frecuencia en situaciones de vulnerabilidad. “Se enfrentan a los rigores de largas jornadas de camino hacia el exilio, el acoso o la indiferencia oficial y con frecuencia al abuso sexual, incluso una vez que han alcanzado un lugar aparentemente seguro.

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