Francisco almuerza con sesenta pobres en Florencia, en su empeño de acercarse a las periferias

El Santo Padre no quiso renunciar al encuentro con los últimos en Florencia. Por ello, visitó y saludó afectuosamente a los enfermos y discapacitados de la Obra Diocesana de Asistencia de la ciudad florentina, quienes se habían reunido en el atrio de la Basílica de la Santísima Anunciación para rezar junto al Papa el Ángelus, entre ellos también un grupo de niños.

 

El Obispo de Roma rezó delante de la imagen de la Virgen a los pies de la cual dejó una rosa blanca. A los presentes el Papa les aseguró su cercanía espiritual y como es habitual, les pidió sus oraciones. Recordando a su predecesor que 29 años atrás había realizado el mismo gesto y en el mismo lugar.

 

 

Al finalizar la oración mariana, el Vicario de Cristo fue recibido entre coros y aplausos, a lo largo del camino que lo llevo hasta la Obra de Caritas, de San Francisco Poverino, camino que recorrió junto al Cardenal de Florencia, Giuseppe Betori.

 

Fue aquí, donde el Pontífice se registró como todos los huéspedes y se sentó en la misma mesa con los 60 pobres, los del segundo turno, y almorzó con ellos platos típicos de esta región, utilizando utensilios de plástico como todos los pobres que frecuentan esta Obra de Caritas Italia.

Este lugar es el símbolo de la caridad de la ciudad de Florencia desde 1949, la Posada de San Francisco Poverino es el punto de referencia para muchos indigentes que sólo pueden tomar un alimento al día, por sus escasos recursos.

Deja un comentario