El Papa afrontó las claves que tenía su viaje a Polonia

En tres años de pontificado, Francisco visitó las periferias más problemáticas del globo. De Sarajevo a Armenia, de Ecuador y Bolivia a Albania o de la Filipinas golpeada por el tifón a Cuba. Estuvo en una África en guerra, y cruzó todo México a pesar de la desconfianza del gobierno de Peña Nieto, del malhumor de los narcos y de las críticas de Donald Trump.

Ahora, el Papa de las periferias ha visitado el corazón de Europa. Éstas son algunas de las claves de su viaje a Polonia.

Continuidad discontinua. Una visita a la patria de Juan Pablo II y, más en concreto, a Cracovia, la diócesis que el cardenal Wojtyla rigió durante 14 años (de 1964 a 1978) y marcó con su carisma para siempre. Tras sus huellas ha peregrinado también Francisco, en una muestra evidente de continuidad discontinua, ante el intento de algunos altos eclesiásticos de contraponer a Wojtyla y Bergoglio, tras haberles fallado la contraposición entre Benedicto y Francisco.

Primera visita a Polonia. Es la primera vez en su vida que Francisco visita la católica Polonia, cuyo modelo eclesial restauracionista y de roca asediada se impuso a toda la Iglesia durante el largo pontificado del Papa Wojtyla. Polonia sigue siendo hoy uno de los países más católicos de Europa, porque su identidad nacional se asienta sobre la fe y la memoria histórica de un pueblo mártir y martirizado por sus vecinos del Oriente y del Occidente. Una Polonia que festeja precisamente los 1.050 años de su propio bautismo, bajo el impacto de la secularización. Los seminarios ya no están tan llenos como antaño y la asistencia a misa disminuye, sobre todo en las grandes ciudades.

El papel de la Iglesia en el país. En muchas ocasiones, la Iglesia sirve de correa de transmisión al Gobierno polaco y éste apoya las demandas de la institución eclesial. Esta connivencia no es del agrado de Francisco, que ha reprochado, directa o indirectamente, al presidente Kaczynski sus escasas políticas sociales en pro de los descartados y su rechazo a la acogida de refugiados.

 

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